Sanna Marin es la primera ministra de Finlandia. En las últimas horas se viralizó un video que la muestra bailando en una fiesta junto a celebridades de su país. Ante las críticas, Marin se realizó un test de drogas.
“No tengo nada que ocultar”, había asegurado la funcionaria sobre la filmación en la que canta con artistas, una presentadora de tv del país, influencers y miembros de su propio partido socialdemócrata.
Si bien en el video no se registran actividades ilegales, ni consumo de sustancias prohibidas, la mandataria anunció que se sometióa un test de drogas “para limpiar su reputación”.
La ministra de 36 años, que asumió el cargo en 2019, afirmó que nunca ha tomado drogas ni ha visto a nadie tomarlas.
Según aseguran los medios locales, no está claro cuándo se tomaron las imágenes, ni que esté violando algún tipo de restricción sanitaria, en un país que no tuvo una cuarentena dura.
Si bien muchos jóvenes aplauden que disfrute de su vida personal, otros sectores consideran que debería tener un comportamiento más decoroso para su cargo.
No es la primera vez que la ministra es cuestionada. El año pasado se vio obligada a disculparse por salir de fiesta a las 4 de la mañana donde estuvo en contacto con un ministro que dio positivo de COVID-19.
El periódico alemán Bild la calificó como la “política más cool del mundo”, señalando su popularidad entre millennials en tiempos de tensión por la invasión rusa a Ucrania.