El país norteamericano tuvo una inflación anual de

7%, su máximo de los últimos 30 años.

El objetivo de inflación del banco central estadounidense (FED) se ubica en un 2% anual.

Esta vez, fue superado ampliamente.

según el índice de precios al consumidor.

La energía aumentó un 29,3% y los alimentos un 6,3%,

En diciembre fueron los precios de las viviendas y los autos usados los que más aumentaron.

Los alimentos también contribuyeron al alza, aunque subieron menos que en los últimos meses.

Muchos economistas consideran a la inflación como un fenómeno transitorio.

Sin embargo, ahora se volvió un enemigo para el gobierno de Joe Biden, ya que lo podría debilitar

Al igual que en todo el mundo, la variante Ómicron de COVID-19 golpea la producción y afecta

la cadena de suministro y la demanda, lo que podría hacer subir más los precios.

Jerome Powell, presidente de la FED, prometió reaccionar si la inflación récord persiste.

El organismo está dispuesto a aumentar sus tasas más de lo esperado.

Para asegurar una expansión sostenible de la economía, debemos tener estabilidad de precios, dijo. “La vuelta a la normalidad llevará tiempo”.

Sin embargo, Powell habló sobre un futuro prometedor: el mercado laboral se recupera “increíblemente rápido” de la crisis causada por la pandemia en Estados Unidos.

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