Los bomberos trabajan para contener incendios forestales en algunas regiones de España, Francia y Portugal.  Europa atraviesa una inusual ola de calor.

Dos enormes siniestros se registran al sur de Burdeos, en el suroeste de Francia. Esto causó la evacuación de unas 14.000 personas. Las temperaturas en el país son extremas.

En España, los bomberos están respaldados por las brigadas de la Unidad Militar de Emergencia e intentan extinguir unos 30 incendios forestales en lugares de difícil acceso para los equipos de tierra.

En Portugal falleció un piloto de avión contra incendios, luego de que su aeronave se estrellara.

Además, el aumento continuo de las altas temperaturas dispararon muertes asociadas al calor.  España mantuvo las máximas por encima de los 40 grados.

En Francia, el incendio cerca de la costa atlántica obligó a 10.000 personas a dejar sus hogares. Las ráfagas de viento, combinadas con un ambiente seco y caluroso, avivaron aún más las llamas.