Las Islas Galápagos, ubicadas en Ecuador, son un destino turístico por excelencia para los amantes de la naturaleza. Pero también es una zona donde se protege el ecosistema.
El lugar es famoso por sus tortugas marinas centenarias. Ellas le dan el nombre a las islas: el galápago es un reptil muy parecido a este animal, pero con los dedos unidos por membranas, por ser de vida acuática.
El proceso de adaptación y cambio que sufrieron las especies a lo largo de millones de años desde su llegada al continente es lo que inspiró al naturalista inglés Charles Darwin en su teoría de la evolución.
Existen dos áreas protegidas: el Parque Nacional Galápagos, que abarca el 97% de la superficie terrestre del archipiélago, y la Reserva Marina Galápagos, una de las más grandes del mundo.
En noviembre de 2021, los presidentes de Ecuador, Panamá, Costa Rica y Colombia firmaron un acuerdo para proteger los recursos de la zona que rodea la reserva marina.
Ahora, será ampliada en 60.000 kilómetros cuadrados, una superficie que equivale a dos veces el tamaño de Bélgica.
La aplicación de la medida agregará al área de conservación de 138.000 kilómetros cuadrados esta nueva superficie marítima donde se protegerá a los animales de la pesca.
La reserva se llamará:
Las islas cuentan con el reconocimiento de la Unesco por lo que fueron designadas Patrimonio Natural de la Humanidad en 1976 y Reserva de la Biosfera de la UNESCO en 1984.