Un informe de inteligencia militar colombiano advierte que tres de cada diez nuevos reclutas son venezonalos. Entre los convocados también figuran indígenas y niños.
Explican que la grave situación económica en Latinoamérica es un factor que los atrae a unirse a los Grupos Armados Organizados (GAO).
Crédito I documental “Alto el fuego”
Según una encuesta de la Red de Defensores Indígenas,
el 27% de los pertenecientes a esa comunidad presentan algún nivel de desnutrición.
Es que si bien las tierras y los recursos naturales son abundantes, los grupos armados organizados no les permiten a las comunidades ejercer sus prácticas de caza y pesca tradicional.
Crédito I Pexels
Según una encuesta de la Red de Defensores Indígenas,
950 venezolanos en el Ejército de Liberación Nacional (ELN)
Actualmente se registran:
580 en las disidencias de las FARC
600 en el Clan del Golfo.
La mayoría de ellos no tiene formación militar, pero los GAO se encargan de entrenarlos en explosivos, técnicas de combate y manejo de armas.
Para reclutarlos, en Colombia invaden las casas o las escuelas de los menores y los raptan. Las personas a su cargo son intimidadas con armas y amenazas.
En 2021, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar atendió
121 casos de menores reclutados que recuperaron sus derechos.
En Venezuela, las organizaciones criminales no necesitan ejercer presión sobre los jóvenes para que quieran incorporarse.
Los integrantes de estos grupos armados no necesitan esconderse en territorio venezolano. Viven entre las comunidades de los municipios de frontera.