La especie predominante en esta invasión es el Aedes albifasciatus, conocido como "mosquito de inundación", cuya estrategia de reproducción encharcada tras las lluvias prolonga la situación.

La invasión se asocia con las precipitaciones recientes que provocaron la eclosión de huevos depositados por las hembras del mosquito en enero.

La duración de la invasión dependerá de la vida adulta de los mosquitos, que es de aproximadamente 20 días, aunque el pico de abundancia puede extenderse hasta 10 días.

Los mosquitos pueden ser resistentes a algunos repelentes, pero el componente más efectivo es el DEET, cuya concentración determina la duración del efecto repelente en la piel.

Medidas de prevención más allá del repelente: – Evitar áreas en donde haya mosquitos. – Colocar mosquiteros rígidos, ya sea de metal o plástico, en puertas y ventanas, asegurándose de que se encuentran intactos.

– Proteger la cuna o cochecito del bebé con redecillas protectoras. – Vestirse con zapatos cerrados y ropa clara, cubriendo los brazos y las piernas. – Eliminar fuentes de agua estancada vaciando, cubriendo o volteando recipientes.