La crianza de los hijos es una etapa compleja para los padres y se trata de un proceso en el que los menores moldean ciertos patrones de conducta.

Uno de los patrones que puede configurar la personalidad es el trastorno narcisista, que nace a partir de la dinámica familiar. Eso puede llevar a un sentimiento de superioridad y a no tener empatía.

Un dato que revelan los especialistas es que “todos tienen un componente narcisista”, ya que es parte innata del ser humano y es una etapa clave de desarrollo de adolescentes y jóvenes.

Se vuelve un problema cuando el narcisismo interfiere con la forma en que una persona funciona, pudiéndose volver un trastorno de la personalidad. Los errores más comunes en la crianza:

1. No reconocer los propios comportamientos negativos

Los niños aprenden observando y reflexionando, lo que significa que pueden adoptar las acciones negativas de los padres. Por eso es clave demostrar cómo es la inteligencia emocional.

2. No validar las emociones de los hijos

Esta acción genera que crean que lo que sienten está mal. Es importante conocerlos y ayudarlos a clasificarlas.

3. No percibir las conductas narcisistas del niño

Una buena prueba para reconocer estas situaciones es preguntarles qué creen que pueden estar sintiendo los personajes en una película cuando pasa algo malo.

Si responde que “se sienten tristes”, el nivel de inteligencia emocional es correcto. Pero si dicen que no les importa, será una señal de que hay mucho por hacer.

Un elemento indispensable es entender que el mandato de perfección es frecuente. Se debe apostar a una crianza más sana y real, y transmitir que existe la imperfección.