La Iglesia Católica de Nueva Zelanda dio a conocer públicamente las agresiones contra más de 1.000 personas, la mitad de ellos menores.

A través de un comunicado, se difundieron 1.122 denuncias. Todos estos hechos ocurrieron en hogares y espacios educativos.

Los datos forman parte de un informe preparado por la Iglesia Católica de Nueva Zelanda para la comisión gubernamental, conformada en 2018 por la primera ministra, Jacinda Ardern.

El 75% de estos presuntos abusos se produjeron en 1990 pero hay denuncias desde 1950.

El cardenal John Dew, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos aseguró que las estadísticas son “horrorosas”. “Es algo de lo que estamos profundamente avergonzados”, expresó.

Estas denuncias se centran en la escuela Marylands, un internado para varones y discapacitados. Además, la institución Hebron Trust, para menores en riesgo, también está siendo investigada.

Tres de los presuntos abusadores más prolíficos de la Iglesia Católica trabajaron en estos establecimientos.

Las cifras no representan todos los abusos, sino solo a los casos que han sido reportados y conservados en los archivos.

“Cada pieza de estos datos representa la vida de muchas personas. No podemos olvidar esto nunca”, Margaret Anne Mills, presidenta de la Conferencia de líderes congregacionales de Nueva Zelanda.

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