“En marzo se hizo el mismo relevamiento. Se presuponía que la competitividad de Argentina empeoraría por la inflación local y la devaluación del real en Brasil. Sin embargo, entre julio y octubre, algunas bajas nominales de precios en Argentina, junto con aumentos en Brasil, contrarrestaron el efecto de la apreciación cambiaria local. La recesión y la caída del consumo también han influido a contener precios”, señalaron desde Coninagro.