Según los datos del Imperial College of London del Reino Unido, casi 7,5 millones de niños en el mundoperdieron a uno o ambos padres o tutores por el virus.
La última actualización realizada por los expertos británicos en marzo pasado fue publicada en la revista Lancet Child and Adolescent Health.
“En los primeros 20 meses de la pandemia, más de 5 millones de niños han perdido a un padre u otro cuidador que vive en el hogar, como abuela o abuelo”, remarca el informe.
“Para el segundo aniversario de la pandemia, en marzo de 2022, la calculadora de orfandad de COVID mostró que este número ha aumentado a más de 7 millones de niños”, agrega el estudio.
Expertos indicaron que la variante Delta aceleró las muertes en 2021. “En seis meses, el total mundial de niños afectados se duplicó de 2,7 millones en mayo a 5,2 millones a finales de octubre”, reza el informe.
Además del factor emocional hay una cuestión económica. Tres cuartas partes de los niños en todo el mundo perdieron a sus padres, quienes en muchas culturas son el principal sostén de la familia.
Los investigadores señalaron que los niños huérfanos que no reciben la ayuda que necesitan"corren un mayor riesgo de explotación, abuso, embarazo adolescente, pobreza y vulnerabilidad”.
Cada seis segundos un niño queda huérfano, lo que significa que enfrentará un riesgo de adversidad de por vida a menos que se le brinde el apoyo adecuado a tiempo.
Los expertos advierten que esta problemática debe integrarse de inmediato en los planes de respuesta ante el COVID-19, tanto gubernamentales como de organismos internacionales.