En cinco de las ocho jurisdicciones donde comienzan las clases, se registra un paro docente, promovido por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).
Alrededor de 1,8 millones de estudiantes de escuelas estatales se ven afectados por esta medida de fuerza, ya que podrían encontrar cerradas las escuelas donde asisten.
Los motivos principales del paro son las demandas de mejoras salariales y el rechazo a los recortes de fondos nacionales destinados a programas educativos, como el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), jornada extendida y comedores escolares.
Las provincias afectadas por el paro son Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y Córdoba.
A pesar de que algunas provincias no participan activamente del paro, como Mendoza, San Luis y Formosa, se realizan movilizaciones y existen reclamos similares.
Aunque hay una convocatoria por parte del gobierno nacional para discutir salarios mínimos con los gremios docentes, esta reunión está programada para un día después del inicio de clases, lo que genera cierta controversia.
Debido a la incertidumbre causada por medidas del gobierno nacional, algunas provincias han decidido posponer el inicio del ciclo lectivo hasta el 4 de marzo.