Zozobró en su paso por las islas Xisha, también conocidas como Paracelso, en el Mar de la China Meridional, a menos de una semana de haber sido movilizado fuera de la ciudad.

Tenía casi 80 metros de eslora y durante cuatro décadas fue un punto de referencia en Hong Kong.

Servía comida cantonesa a más de tres millones de comensales y había sido visitado por reconocidas figuras como la reina Isabel II y Tom Cruise.

El restaurante contaba con una capacidad para 2.300 comensales y era una de las señas de identidad del área de Aberdeen, en la costa sur de Hong Kong.

Su construcción en los años 70 costó 32 millones de dólares de Hong Kong (al cambio actual, unos 4,1 millones de dólares o 3,8 millones de euros). Había cerrado sus puertas en 2020 debido a la pandemia.

La tradicional casa de comidas fue remolcada fuera de la ciudad, pero las condiciones adversas provocaron un accidente y el edificio flotante no pudo ser rescatado.

Según informó la empresa Aberdeen Restaurant Enterprises, durante el traslado “le entró agua y comenzó a inclinarse”. Afortunadamente, nadie resultó herido.