Un estudio del Banco Mundial asegura que los países desarrollados contaminan 44 veces más que aquellos de rentas más bajas. ¿Cuáles serán las consecuencias? ¿Es posible lograr un futuro sustentable?

Este análisis ha detectado que los países en desarrollo tienen mayores posibilidades de: Desertización Incendios forestales Sequías Inundaciones Fenómenos climatológicos extremos

Los expertos advierten que el cambio climático no afectará a todas las naciones por igual Teniendo en cuenta la incidencia ambiental y social, surge el concepto de “justicia climática”.

Las consecuencias en el planeta ya son una realidad y los países en desarrollo son los más afectados. ¿Por qué?

Un ejemplo de esto es que, en los países de renta alta, solo vive una sexta parte de la población. Sin embargo, el Banco Mundial calcula que emiten 44 veces más CO2 que aquellos en vías de desarrollo.

Un agricultor del tercer mundo necesitaría 59 años para contaminar lo mismo que una persona en España, según Oxfam Intermón.

Otras de las consecuencias son los problemas de salud, el incremento de cargas financieras, cambios culturales y sociales que afectan a poblaciones minoritarias, indígenas o con menos recursos.

El trato equitativo para todas las personas y países, evitar la discriminación y lograr acuerdos globales para abordar el problema.

¿Qué busca la “justicia climática"?

El cambio climático demanda una respuesta integral que ataque sus causas estructurales. Se trata de la necesidad urgente, de un cambio de paradigma.

¿Es posible un futuro sostenible?

La idea de la “justicia climática” es promover una transición a un futuro sostenible y libre de combustibles fósiles, protegiendo a los países más vulnerables.  Expertos alertan que no se debe demorar más tiempo.