Teherán envió funcionarios a Moscú el 18 de septiembre para ultimar los términos del pacto acordado en secreto.

Irán está reforzando su compromiso de suministrar armas para el asalto de Rusia a Ucrania, según funcionarios de seguridad estadounidenses y aliados.

Se basa en el envío no sólo de drones de ataque, sino también de los primeros misiles tierra-superficie de fabricación iraní destinados a ser utilizados contra ciudades ucranianas.

El aumento del flujo de armas desde Teherán podría ayudar a compensar lo que, según la administración Joe Biden, fueron enormes pérdidas de equipo militar ruso desde que Moscú invadió el país.

La industria armamentística de Irán estaría preparando un primer envío de misiles Fateh-110 y Zolfaghar, dos conocidos misiles balísticos iraníes de corto alcance.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Hossein Amirabdollahian, dijo que “la República Islámica de Irán no ha proporcionado ni proporcionará ningún arma para ser utilizada en la guerra de Ucrania”.

Ucrania redujo recientemente sus relaciones diplomáticas con Teherán en respuesta a la aparición de drones de fabricación iraní sobre el campo de batalla.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, citó la semana pasada los recientes ataques aéreos de Rusia para instar a los países de la OTAN a suministrar a su país sistemas de defensa aérea.