China mantiene la delantera en la fabricación de baterías a base de litio. Pero ahora Europa y Estados Unidos están cerca de competirle.

Europa es el continente que hace mayores esfuerzos para impulsar la energía eléctrica

pero todavía no tenían una fábrica de baterías.

Ahora salió de producción la primera batería para automóviles eléctricos íntegramente fabricada en Europa. Se realizó en Suecia y se entregarán a BMW, Scania, Volkswagen, entre otros.

Pero ahora Estados Unidos también está cerca de tener su propia fuente de baterías. La empresa EnergyX, oriunda de Texas, acordó explotar en Bolivia el salar de Uyuni, rico en litio.

El litio es un componente básico de las baterías de iones de litio. Tiene larga vida útil, gran capacidad de almacenamiento y facilidad de recarga.

Bolivia tiene una cuarta parte del litio conocido en el mundo.

Empresas de China y Rusia compiten por instalar proyectos allí, aunque la empresa norteamericana se adelantó.

El níquel también sirve para fabricar baterías de autos eléctricos, aunque su extracción es más perjudicial para el medio ambiente.

Sin embargo, Tesla podría obtenerlo mediante un experimento de minería sustentable en Nueva Caledonia. Otra empresa estadounidense que se suma a la carrera.

En Goro, una mina de níquel ubicada en territorio francés en el Océano Pacífico, la empresa de Elon Musk planea extraer el mineral para poder controlar su cadena de suministro.

De esta forma, China podría dejar de controlar el mercado europeo de baterías y, además, perder su puesto como el principal inversor en el Triángulo del Litio -ubicado en Argentina, Bolivia y Chile- en los próximos años.

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