La cantante de 30 años fue estrella de Disney en su adolescencia, pero su vida estuvo lejos de la magia. Sufrió abuso sexual y se convirtió en adicta a la cocaína. ¿Cómo fue la dura vida de Demi?

Demetria Devonne Lovato nació el 20 de agosto de 1992 en Nuevo México, Estados Unidos. Su papá, Patrick Lovato y su mamá Dianna Hart se separaron cuando era muy chica.

Demostró inquietudes artísticas a muy corta edad. Su primer trabajo como actriz fue en la serie infantil Barney & Friends. Su salto a la fama fue con la película Camp Rock.

Pero el éxito se convirtió en un infierno. Sufrió ansiedad social y fue diagnosticada con desorden bipolar y alimenticio. En 2009, a los 17 años, comenzó a consumir cocaína.

El 1 de noviembre de 2010 fue la primera vez que ingresó a un centro de rehabilitación. “No podía estar más de media hora sin cocaína. La llevaba hasta en los aviones”, admitió.

En junio de 2018, Demi editó una canción titulada “Sober” (”Sobria”), en la que confesaba que seguía lidiando con su adicción al alcohol. Un mes más tarde fue internada por una sobredosis de fentanilo.

En ese episodio Lovato se salvó de milagro. Por aquel entonces la rutina de la cantante consistía en el consumo permanente de heroína y crack.

“Mis médicos dijeron que tenía de 5 a 10 minutos más de vida. Si nadie me hubiera encontrado, entonces ya no estaría aquí. Crucé una línea que nunca había cruzado”, reconoció.

En su serie documental “Dancing with the Devil” describió sus infiernos con crudeza, incluyendo una violación a los 15 años por un compañero de Disney. También habló del abuso que sufrió por parte de su dealer.

Pero Demi volvió a brillar en los escenarios y hará una larga gira que comenzará en EEUU y seguirá por Sudamérica.