Cuenta con varios mitos sobre su creación. Este producto tiene una historia de orígenes difusos, ramificados por el mundo y por distintas eras.
¿Cuál es su historia?
¿Cuál es su historia?
El dulce de leche es un clásico argentino. Es un imprescindible para los alfajores, tortas, facturas y todo tipo de postres, pero poco se sabe sobre su creación.
Cuenta la leyenda que cuando el General San Martín cruzó a Chile en 1817, alguien le ofreció dulce de leche, al que llamaban “manjar”. Al Libertador le gustó tanto que llevó una buena provisión a su campaña del Perú.
Pero, tal vez, el dulce de leche viene de antes de los vientos de independencia. O quizás años después: hay una gran historia que se repite en Argentina con ciertos vestigios de veracidad.
Se dice que una mujer se olvidó la leche con azúcar que estaba hirviendo para hacer lechada y esta mezcla se convirtió en lo que hoy conocemos como dulce de leche.
La misma historia también trascendió en los tiempos de Napoleón Bonaparte y se asoció su origen a la India y a Indonesia. Hay quienes sostienen que este dulce fue introducido en América por los esclavos.
A ciencia cierta nadie sabe de su origen, pero los argentinos y los uruguayos no son los únicos que lo consumen.
Chile: ManjarPerú: Manjar blancoMéxico: Dulce de cajetaBolivia: Queso de urraoCuba: FanguitoPanamá: bienmesabeColombia, Venezuela y Guatemala: Arequipe