Una mañana de 1991 Jaycee Lee Dugard, de 11 años, iba camino a un colegio de California cuando fue secuestrada. 18 años después escapó del calvario al que fue sometida por un violador.

Nació el 3 de mayo de 1980 en EEUU. Su madre, Terry Dugard, se separó antes de que la niña naciera e inició una nueva relación con Carl Probyn con quién tuvo otra hija.

El 10 de junio de 1991 Jaycee caminó a la parada de colectivo escolar como todas las mañanas y fue interceptada por una pareja. Si bien algunos testigos declararon, no había rastros de ella.

Durante la investigación, la policía no tuvo en cuenta que a 3 horas de la ciudad vivía un pedófilo violador serial, quien estaba ingresado en el registro.

¿Quién era Phillip Garrido? Un adicto a las metanfetaminas y fanático religioso que había estado varias veces en prisión por abuso, secuestros y violencia.

Garrido no actuó solo, lo hizo con la ayuda de Nancy Bocanegra, su esposa. Ella era sobrina de un compañero de la prisión y lo ayudó a conseguir a su víctima.

Jaycee estuvo cautiva y esposada en el jardín trasero de la casa de ese hombre donde era violada. En 1994, a sus 13 años, quedó embarazada de su primera hija: Ángel. En 1997, tuvo a Starlet.

En 2006 Jaycee estuvo muy cerca de ser rescatada. Unos vecinos denunciaron haber visto chicas en la casa del pedófilo. Llamaron a la policía, pero no se registró la casa.

En 2009, Phillip fue con Ángel y Starlet al campus de la Universidad de California. El aspecto de la familia llamó tanto la atención que las autoridades dieron aviso a la policía.

Allí se relevó el misterio: ese extraño sujeto era un abusador infantil en libertad provisional. Garrido fue detenido e indagado y Jaycee finalmente quedó en libertad.

“Mamá, soy yo, Jaycee” El 26 de agosto de 2009 ya tenía 29 años y dos hijas. Llamó a su mamá, 18 años después, para decirle que estaba viva.

Phillip y Nancy fueron acusados de secuestro y violación. En junio de 2011, él con 60 años fue sentenciado a 431 años de cárcel. Nancy, con 56, recibió una condena de 36 años.

Jaycee, quien actualmente tiene 42 años, declaró: “Lo que me pasó, siempre será parte de lo que soy, pero no dejo que esas experiencias sean lo que me definan. No creo en el odio. Para mí es una pérdida de tiempo”.