Tras la muerte de la monarca británica, miles de personas se acercaron al Palacio de Buckingham en Londres para despedirse y dejar un tributo.
Entre las rejas de las puertas y en los árboles, la gente deja arreglos florales, fotos, dibujos, globos, cartas, osos de peluche y hasta sándwiches de mermelada.
Las autoridades de los Parques Reales de Londres comunicaron que “preferirían que los visitantes no trajeran objetos no florales" al lugar dedicado al homenaje.
Los homenajes a la reina en forma de juguetes del oso Paddington y sándwiches de mermelada se relacionan a la filmación de un sketch con el popular personaje infantil.
Fue parte de las celebraciones del jubileo de platino, que tuvo lugar a principios de este año. Desde entonces, el juguete se convirtió en un símbolo del amor por la reina.
Los jefes de los Parques Reales prometieron almacenar los osos Paddington dejados en honor a la reina hasta que se tome una decisión sobre cómo manejarlos con sensibilidad.