Las extensas exequias de la reina Isabel de Inglaterra recuerdan otras grandes despedidas a figuras públicas, que fueron acompañadas durante días por multitudes que se acercaron para un saludo final.

Para el funeral de Isabel II mucha gente decidió realizar 14 horas de fila para pasar durante unos segundos delante del féretro.

El paso de los años dejó diversas despedidas multitudinarias que se convirtieron en históricas y Argentina no queda afuera de esa lista.

El fallecimiento del reconocido cantante de tango convocó a una multitud. El cuerpo llegó al país seis meses después del siniestro del avión en Medellín y fue velado en el Luna Park.

La muerte de Gardel

Luego, acompañado por el pueblo argentino, el féretro atravesó la Avenida Corrientes, desde Madero hasta el cementerio de la Chacarita.

Perón determinó que la despedida duraría todo lo que fuera necesario, así que el velatorio se convirtió en una larga procesión de 16 días.

La muerte de Evita

El duelo oficial decretado fue de un mes. La radio durante mucho tiempo recordó la hora del deceso. Los hombres asistían a trabajar portando una cinta negra alrededor de su brazo.

En medio de la pandemia, cuando la cuarentena argentina parecía convertirse en eterna, murió uno de los ídolos más grandes del país.

El adiós a Diego Maradona

Fue un velatorio multitudinario en la Casa Rosada. La familia Maradona impuso su voluntad de que la duración fuera breve.