Hace 99 años, una serie de fracasos empujó a dos hermanosa fundar su propia empresa.Uno hábil para los números y las relaciones sociales; el otro un genio creativo.
Su hermano Roy lo acompañó y crearon un estudio de animación.
Walt Disney tenía apenas 22 años y una visión.
A partir del surgimiento de Disney Brothers Studios ya nada fue igual. La industria del espectáculo ingresó en una nueva era.
Como nadie se quería asociar con ellos, ya que los financistas no confiaban en sus proyectos, los Disney avanzaron en producir ellos mismos cortos animados para proyectarlos en cines.
Unos pocos años después, Walt compró casi toda la participación del hermano en la empresa y el estudio pasó a llamarse Walt Disney Studios.
En 1927, creó un personaje que gustó mucho: Oswald The Rabbitt, un conejo inocente que solía meterse en problemas. Pero el gran estudio con el que trabajaba se quedó con los derechos del personaje.
Al año siguiente, Disney produjo dos cortos con un nuevo personaje. Un ratón de orejas grandes y algo ingenuo,Mickey.
Un año después,el ratón había conquistado Estados Unidos. Había tiras cómicas en cientos de diarios; los cortos se estrenaban en los cines y el merchandising empezó a inundar las jugueterías.
El estudio siguió creciendo y Mickey se convirtió en el personaje infantil más conocido. Walt Disney le proporcionó otros amigos: nacieron Pluto, Goofy y el Pato Donald a principios de los años treinta.