Después de 3 años, uno de los principales acusados por el crimen de Fernando Baez Sosa, Máximo Thomsen lloró en la audiencia y pidió disculpas. ¿Qué dijo sobre el 18 de enero del 2020?

Luego de que su madre Rosalía Zárate testificará, Máximo rompió el silencio. De los 8 imputados, es el más complicado judicialmente y podría recibir la pena de cadena perpetua.

“Quiero pedir disculpas principalmente porque jamás en la vida se me hubiese ocurrido matar a alguien”, expresó ante el Tribunal.

La última vez que declaró ante la Justicia fue el 19 de febrero de 2020. En marzo de 2022, al igual que el resto de los acusados, Thomsen se rehusó a someterse a las pericias psicológicas y psiquiátricas.

Si bien pidió declarar, se limitó a dar su versión de los hechos y, cada vez que se le preguntó por el resto de los imputados, contestó: “No voy a responder por otra persona”.

“Escuché cosas sobre mí durante varios años. Cosas en las que no me reconocía porque generaban tanto odio hacia mi persona. Yo jamás en la vida tendría la intención de matar a alguien”

¿Qué dijo?

Sobre lo que ocurrió a la salida de Le Brique, Thomsen contó: “Me pegaron una piña en la cara y reaccioné tirando patadas. No sé a quién ni cómo. Estoy seguro de que pegué dos patadas, pero jamás en la vida con intención de matar”.

Al ser consultado por la fiscalía, Máximo identificó sus zapatillas negras cuya suela estaba estampada en la cara de Fernando. “Son mías”, reconoció y confirmó haberlas usado ese trágico 18 de enero.