En dos meses, murieron 777 personas y hay 1,8 millones de afectados, de las cuales 317.678 aún viven en albergues en distintas partes de Pakistán. Las lluvias comenzaron el 14 de junio.

Las autoridades informaron que enviaron comida, carpas y otros productos esenciales a las áreas inundadas. Sin embargo, mucha gente sigue a la espera de ayuda humanitaria.

Las inundaciones dañaron unas 60.000 viviendas y dejaron intransitables las carreteras y puentes. Esto dificulta el traslado de los evacuados y la llegada de los cuerpos de rescate.

Según los reportes oficiales, las precipitaciones destruyeron 118 puentes, 42 tiendas y 2.445 kilómetros de carretera.

Pakistán se encuentra entre los 10 países más afectados por el cambio climático en el mundo.

A principios de este año, esta nación del sur de Asia  fue testigo de una intensa ola de calor. Sus peores inundaciones ocurrieron en 2010, que se sumaron a un deshielo estival.