Desde el regreso de los talibanes, las universidades públicas de Afganistán reabrieron con pocas mujeres en clase.
Desde septiembre, sólo están autorizados los establecimientos privados para la enseñanza de hombres y mujeres. Las escuelas, en cambio, siguen cerradas.
Las universidades públicas de Afganistán reabrieron y algunas alumnas pudieron asistir a clase, pero separadas de sus compañeros.
Antes del regreso de los fundamentalistas al poder en agosto, hombres y mujeres estudiaban juntos.
Ahora, cubiertas con un burka o un niqab, pudieron ingresar al centro educativo que está bajo la vigilancia de combatientes talibanes armados.
“Es un momento de alegría retomar nuestras clases, pero estamos todavía preocupados de que los talibanes puedan pararlas”.
A pesar de sus promesas, los talibanes no tardaron en reprimir nuevamente las libertades fundamentales de las mujeres, imponiendo restricciones a su derecho de trabajar, educarse o viajar.
reanudación de las clases como un hecho “verdaderamente importante”