Otorga visados a unos 4.000 familiares de residentes y ciudadanos neozelandeses de origen ucraniano.

Los titulares del visado temporal podrán trabajar en el país oceánico, enviar a sus niños a las escuelas y gozar de beneficios sociales.

Se prevé que favorezca a familiares inmediatos de unos 1.600 ucranianos que tienen la residencia permanente o la ciudadanía de Nueva Zelanda.

Anteriormente, Nueva Zelanda extendió el visado de ucranianos cuyo permiso caducaba antes de fin de año. Permitió además que los ucranianos con visados neozelandeses entren al país sin esperar a la reapertura de las fronteras.

El Gobierno anunció que destinó 4 millones de dólares neozelandeses (2,7 millones de dólares estadounidenses) a la ayuda humanitaria en Ucrania.

También anunció que se impondrán nuevas sanciones a Rusia, incluidos los oligarcas, las personas y las empresas responsables o asociadas con Putin y la invasión de Ucrania.

Permitirán congelar los activos rusos en Nueva Zelanda, impedir que personas y empresas trasladen su dinero y activos al país, e impedir que yates, barcos y aviones entren en sus aguas o espacio aéreo.