A más de dos años de decretada la pandemia, muchas personas nunca dieron positivo de SARS-CoV-2, incluso habiendo tenido contacto estrecho con un infectado. ¿Qué dice la ciencia?
Algunos pueden eliminar el virus rápidamente porque tienen anticuerpos preexistentes y células inmunitarias de memoria que lo reconocen.
Anticuerpos preexistentes
Los expertos creen que existen características genéticas e inmunológicas particulares que hacen que algunos individuos sean naturalmente más resistentes al COVID-19.
Factores genéticos de base
En el pasado, estudios hallaron asociaciones interesantes entre ciertas variantes genéticas y la susceptibilidad de las personas a enfermedades transmisibles como el VIH, la tuberculosis y la gripe.
“Se ha observado que la resistencia incrustada en la variación genética se selecciona en las pandemias”, indicó Nicholas Pullen, profesor de biología en la Universidad del Norte de Colorado.
Los científicos que estudian las causas subyacentes del coronavirus grave identificaron un origen genético en casi el 20% de los casos críticos.
Según una especialista, así como la genética podría ser un factor determinante de la gravedad del cuadro, también puede ser la clave para la resistencia a la infección.
Explicaron que estudiar los genes y rasgos biológicos de quienes nunca contrajeron el virus podría arrojar luz sobre cómo se desarrolla el virus, cómo infecta el cuerpo humano y enferma a las personas.
Para la profesora de la Universidad de Brown, Jennifer Nuzzo, una hipótesis podría ser que algunas personas tienen menos receptores en la nariz, la garganta y los pulmones a los que se une el virus.
Otras posibles explicaciones podrían ser la exposición previa a un virus relacionado o simplemente haber nacido con un sistema inmunitario más adecuado para combatir el SARS-CoV-2.