En los mercados internacionales volvió el temor por la elevada inflación, la suba de tasas y la desaceleración económica. Wall Street vive uno de los peores comienzos de año de la historia.

Al cierre, los índices acusaron las bajas más pronunciadas en dos años. El tecnológico Nasdaq resignó un 4,7%, el S&P 500, un 4%, y el Dow Jones de Industriales, un 3,6 por ciento.

En lo que va del 2022, el Nasdaq se hunde un 27%; el referente S&P 500 un 17%, y el Dow Jones un 13%, en uno de los peores primeros semestres  desde la crisis del ‘30.

Los agentes bursátiles se anticipan a una desaceleración económica y restricción del crédito por una suba de las tasas para controlar la inflación.

Qué sucede con Wall Street

El aumento de precios en todo el mundo obliga a los bancos centrales a subir las tasas de interés a pesar del posible impacto en el PIB. A esto se sumaron otros datos negativos vinculados a la inflación.

Los altos precios y la escasez de materiales afectaron a la construcción de viviendas en EEUU, el sector de la economía más sensible a las tasas. Hoy una baja en la construcción sería potencialmente marginal.

A los problemas causados por la inflación se sumaron los magros resultados de Target Corporation, cuyas ganancias trimestrales se redujeron a la mitad, por el aumento de los costos de combustible y fletes.

Las acciones de Target se desplomaron 24,9%, un día después de que Walmart advirtió dificultades similares para sus márgenes de utilidades.

Además, la fortuna de la familia Walton cayó casi USD 19.000 millones luego de que Walmart Inc. recortara sus perspectivas de ganancias. Es la peor caída en un día de la fortuna familiar desde 1987.

Pocos analistas están dispuestos a predecir el final de la ola de ventas después de unos duros primeros cinco meses del año para los activos de riesgo, en vista de la incertidumbre macroeconómica.