En Estados Unidos, la portación de armas está garantizada por la Segunda Enmienda. Las últimas masacres ocurridas allí volvieron a poner en escena un debate histórico: ¿se debe permitir en todos los casos?
Se estima que en EEUU hay entre 265.000.000 y 393.347.000 armas en manos de civiles, según GunPolicy. Sin embargo, a pesar de este dato alarmante, también sucede en otros países.
Según la Constitución, los ciudadanos tienen derecho a tener un arma en su domicilio para seguridad y legítima defensa. Pero se pueden comprar solo en una tienda, controlada por el Ejército.
México
En 2009 se estableció el Decreto 15 o "Ley de Armas y Municiones", la normativa que permite la tenencia y portación de ciertas armas y municiones dentro del país.
Guatemala
Todos pueden tener un arma si son mayores de 18 años y reciben autorización de la policía.
Haití
Los ciudadanos tienen el derecho fundamental de poseer armas, pero en algunos casos pueden requerir una licencia. El 25% de los suizos mantiene una en su hogar.
Suiza
Endurecieron la ley de posesión en 2011, luego de que un joven matara a ocho personas en una escuela. Es el 4° país del mundo en índice de armas respecto a la población.
Finlandia
El Parlamento checo aprobó a mediados de 2021 una enmienda constitucional que reconoce el derecho a usar armas en defensa propia y de terceros.
República Checa
Hay más de 17 millones de armas en manos de civiles. Los requisitos son: no tener antecedentes y pasar una prueba sobre las reglas de manejo seguro de armas cada cinco años.
Rusia
No está garantizado por la Constitución, sin embargo, el presidente Jair Bolsonaro firmó una serie de decretos para facilitar las leyes de control de armas.
Brasil
Son los países con mayor posesión de armas de Europa. Aunque no es un derecho, la portación es parte de la cultura popular de ambos.
Serbia y Montenegro
Aunque no está garantizado por la ley, existen más de cien mil armas en manos de civiles en el país, la mayoría de ellas destinadas a la cinegética o al tiro deportivo.
Islandia
En otros países, como Corea del Sur y Japón, la posesión está prohibida. En el primer caso, puede ser penada hasta con diez años de cárcel.