Corea del Norte patrocina varios grupos de hackers, como el Grupo Lazarus (también llamado Guardian of Peace y Whois Team) y Advanced Persistent Threat 38 (APT38).
Aunque nadie sabe exactamente cuántos hackers respaldados por el régimen de Kim Jong-un hay, los expertos han estimado entre 6.000 y 7.000, trabajando tanto dentro como fuera del país.
Corea del Norte ha invertido en su arsenal nacional de ciberdelincuencia durante unos 15 años y, según los expertos, es casi imposible que una organización pueda defenderse de un ejército de este tamaño y calibre.
Según Chainalysis, los hackers norcoreanos han robado un total estimado de 1.000 millones de dólares en criptodivisas este año.
Una gran parte de esta cifra procedería del lucrativo atraco de Lazarus contra el juego online Axie Infinity, basado en NFT.
En abril, las autoridades estadounidenses consideraron al grupo responsable de robar 620 millones de dólares en criptodivisas del juego.
Para contextualizar, se estima que Corea del Norte solo ganó unos 142 millones de dólares por exportaciones comerciales durante 2020.
En junio, el analista de blockchain y ex analista del FBI Nick Carlsen dijo a Reuters que uno de los alijos de criptomonedas de Corea del Norte había perdido entre el 80% y el 85% de su valor en semanas, cayendo a menos de 10 millones de dólares.
Las pérdidas se habrán intensificado tras el colapso de FTX. Según Chainalysis, en enero Corea del Norte tenía cerca de 170 millones de dólares en criptodivisas robadas sin lavar, tomadas de 49 hackeos realizados entre 2017 y 2021.
El informe también afirma que Ether fue la criptodivisa más comúnmente robada por Corea del Norte en 2021, constituyendo el 58% del robo total.
¿Por qué robar criptomonedas para financiar pruebas de armas nucleares?
EEUU, Corea del Sur y Japón han advertido a Corea del Norte de que No realice una séptima prueba nuclear. Pero Kim Jong-un no cede.
Días atrás, en el lanzamiento del mayor misil balístico de Corea del Norte hasta la fecha, dijo a los medios estatales que el objetivo final es poseer la fuerza estratégica más poderosa del mundo sin precedentes en el siglo.