Varias empresas aéreas asiáticas se destacan por formar bien a sus azafatas y los reconocimientos que obtienen es gracias a los altos estándares de servicio.
Por ejemplo, para trabajar en Singapore Airlines (SIA) las exigencias son elevadas y sólo las personas más calificadas podrán obtener un puesto como tripulación de esta aerolínea.
Para ser tripulante de cabina hay que hablar inglés con fluidez, medir al menos 1,58 metros (mujeres) o 1,65 metros (hombres) y contar con una personalidad agradable.
Además, la compañía tiene un centro de entrenamiento especializado donde someten a los aspirantes a 4 meses de trabajos de simulación y capacitación.
Allí, aprenden los procedimientos del equipo de seguridad, habilidades de comunicación, etiqueta e incluso cuidado de la imagen personal.
Este programa es uno de los más intensivos y completos entre las aerolíneas. Otras compañías sólo demanda 6 semanas de capacitación para sus tripulantes de cabina.
En algunos casos, se les enseña además a las aspirantes a maquillarse de una forma que complementen su color de uniforme y sus características faciales.
También algunas compañías ofrecen entrenamiento de etiqueta, se usa para que los futuros tripulantes aprendan “el arte del movimiento” de cómo deben servir a los pasajeros y de qué forma agarrar cada objeto.
Los simulaciones de emergencia son fundamentales. Deben aprender con toboganes inflables de evacuación y estímulos: gritos, humo y sonidos de choque.