La esperanza de vida de los perros oscila entre los 7 y los 15 años.

En las últimas décadas, su longevidad creció gracias a los avances científicos.

Las razas más pequeñas suelen ser las más longevas y extendieron poco a poco su existencia gracias a mejores cuidados. En la actualidad, llegan a vivir hasta los 18 años.

La alimentación juega un papel decisivo.

A través de ella se le está garantizando un ritmo a su metabolismo.

Los animales criados en libertad no tienen acceso constante a la comida.

Dependen de la caza y de lo que encuentren, es decir, de una dieta poco constante y aleatoria.

Proporcionar un alimento equilibrado, acorde a la edad y a la constitución del animal es una de las piezas claves para su salud.

El problema de la falta de ejercicio

La actividad física es muy importante no solo para el cuerpo sino también para la mente del animal.

La inactividad desconecta el cerebro. Esto conlleva a una vida excesivamente ociosa. La falta de ejercicio en un animal genera que entre en un círculo vicioso muy nocivo para la salud.

Las visitas periódicas al veterinario son fundamentales para una longevidad con calidad de vida.

Es importante tener al día su calendario de vacunación y mantenerlo libre de parásitos externos e internos.

Otros factores para tener en cuenta:

Controlar sus dientes

Regular el peso

Castración (evita enfermedades)