Una investigación liderada por las Universidades de Stanford y Pensilvania analizó la relación entre el esfuerzo y el éxito de las personas. Fue publicada en la revista Evolutionary Human Sciences.

Este novedoso estudio, en el que se utilizó un modelo matemático, expuso cómo la percepción distorsionada del esfuerzo invertido en alcanzar metas puede desencadenar un ciclo de expectativas desajustadas y agotamiento.

Impacto negativo en las personas. La presión por aparentar éxito sin esfuerzo genera:  1. Subestimación de las dificultades por parte de los demás. 2. Inversión excesiva de tiempo y recursos en múltiples actividades. 3. Agotamiento físico y mental.

Las personas imitan conductas basadas en observaciones incompletas o distorsionadas de sus pares. Esto perpetúa expectativas desajustadas sobre la dificultad de las tareas y el éxito.

Las redes sociales amplifican la percepción de éxito sin esfuerzo al mostrar solo los aspectos positivos y ocultar fracasos y sacrificios. Las instituciones también refuerzan esta narrativa a través de relaciones públicas y comunicación, advierte el informe.

Este síndrome también afecta a trabajadores, quienes sienten la necesidad de aparentar éxito continuo sin demostrar las dificultades inherentes a sus responsabilidades.

Propuestas de solución de los especialistas:   Transparencia en los esfuerzos y desafíos: difundir historias completas de éxito, que incluyan obstáculos superados. Currículums alternativos: incorporar no solo logros, sino también fracasos y lecciones aprendidas en el proceso. Cambio cultural a largo plazo: requiere una transformación en las dinámicas sociales y organizacionales que privilegian el éxito sin contexto.