El fenómeno conocido como speedwatching ha hecho que los especialistas en psicología investiguen sus consecuencias, entre ellas, problemas de atención, de memoria y falta de comprensión profunda.

Una costumbre actual es reproducir los audios de WhatsApp de forma acelerada, a velocidad x1.5 o x2. Esto también ocurre con los videos, podcasts y hasta en los capítulos de una serie. ¿Cómo incide este nuevo hábito en la comprensión de un contenido y en la salud mental?

Esta tendencia es mucho más frecuente entre los jóvenes y adolescentes, aunque todos los sectores de la población suelen recurrir a ella.

“El speedwatching surge como un síntoma de la cultura de la inmediatez en la cual los tiempos de espera desesperan", explicó la doctora María Paula Castro, psicóloga de staff, del Servicio de Salud Mental del Hospital Universitario Austral en Argentina a Infobae.

"Necesitamos tiempo y calma para incorporar información detallada y almacenarla en la memoria. La velocidad altera estos procesos cognitivos. Usar esta herramienta cada tanto puede ser un recurso útil. El problema se instala cuando se convierte en una práctica habitual”, advirtió la experta.

Un reciente informe de la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) afirma que ver con mayor velocidad un video afecta a la comprensión del contenido, pese a que permite recibir más información en menor tiempo.