La inflación en Argentina se sitúa en torno al 2% semanal, lo que agrava la distorsión de precios relativos en la economía.

Cerca del 40% de los precios, en su mayoría tarifas de servicios públicos, están atrasados, acumulando un retraso del 60% en los últimos cuatro años.

El gobierno suspendió la corrección tarifaria de servicios públicos, lo que aumentará la brecha de inflación con otros precios de la economía.

Según estimaciones, el atraso tarifario aumentará más del 20% en apenas dos meses debido al congelamiento y la devaluación.

En los últimos 44 meses, los precios regulados aumentaron un 406%, mientras que el componente de lo que se denomina "inflación núcleo o core" subió un 655%.

Además, la brecha entre los precios regulados y el resto de los precios de la economía se profundiza, con una diferencia de 5.5 puntos porcentuales en la última medición oficial.

La corrección tarifaria será un desafío para la próxima administración, ya que implica liberar la inflación reprimida debido al congelamiento de tarifas y su impacto en el índice de precios.