La moringa es una planta que se destaca por su excepcional contenido de vitamina C, que la convierte en una opción valiosa para aumentar la inmunidad y combatir los radicales libres responsables del envejecimiento celular.

Gracias a su alto contenido de antioxidantes, puede reducir el estrés oxidativo en el cuerpo y prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y otros tejidos.

La moringa es originaria  de la India

A lo largo de los años, se ha adaptado a diferentes climas tropicales y subtropicales en todo el mundo, lo que la convierte en una planta accesible en muchas regiones.

Contiene también una variedad de nutrientes esenciales para la salud, incluyendo proteínas de alta calidad, vitaminas del grupo B, como el ácido fólico y la piridoxina, así como minerales como el calcio y el hierro.

La organización Echo Community se encargó de recolectar datos nutricionales de la moringa. Para eso, tomó la información de los nutrientes en 100 gramos de hojas frescas y crudas. Estos son los resultados:

Proteínas: la moringa contiene alrededor de 9g por cada 100g de hojas frescas. Las hojas secas pueden tener incluso más proteínas. – Vitamina C: las hojas frescas ofrecen entre 120 a 200 mg de vitamina C por cada 100g. – Vitaminas del grupo B: contiene ácido fólico y piridoxina (B6), aunque se necesita más investigación con metodologías actuales. – Calcio: las hojas secas pueden aportar hasta 2000mg de calcio por cada 100g, aunque varía según las condiciones del suelo.

Hierro: por cada 100g de hojas secas de moringa, puede haber hasta 28mg de hierro. – Fibra dietética: las hojas frescas contienen aproximadamente 2g de fibra por cada 100g, con un aumento significativo en las hojas secas.

– Los productos de moringa tienen propiedades antibióticas, contra el tripanosoma y la hipotensión, antiespasmódicas, anti-ulcerosas, anti-inflamatorias, hipocolesterolémicas e hipoglucémicas, informa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

¿Cómo consumirla diriamente?

-Las Infusiones de moringa se puede preparar con hojas frescas y tienen un sabor suave y terroso.  -Los suplementos en cápsulas o polvo ofrecen una opción rápida y fácil.  -El aceite de moringa se puede utilizar tanto interna como externamente para aprovechar sus propiedades.