Una misión de las Naciones Unidas llegó a Nagorno-Karabaj para evaluar la situación humanitaria después de que la mayoría de la población armenia huyera tras la recaptura del enclave por parte de Azerbaiyán.

Esta es la primera vez en aproximadamente 30 años que la ONU accede a la región.

Es que los separatistas armenios acordaron desarmarse y disolver su gobierno después de una ofensiva azerbaiyana de un día.

La situación marca el fin del intento separatista en Karabaj y representa un golpe para los armenios que buscaban reunificar sus tierras ancestrales. 

Casi toda la población de Karabaj huyó, lo que generó una crisis de refugiados. Se realizó un llamamiento de emergencia para ayudarlos.

Armenia acusa a Azerbaiyán de llevar a cabo una "limpieza étnica", mientras que Azerbaiyán insiste en que los armenios deben acatar la legislación.

Los líderes de Azerbaiyán y Armenia se reunirán en Granada, España, para conversaciones con mediación occidental. Se buscará poner fin a su histórica enemistad. Mientras tanto crece la tensión.