Salman Rushdie es un reconocido escritor británico que el pasado viernes fue apuñalado en el cuello cuando se disponía a dar una conferencia en la Chautauqua Institution, en el oeste de Nueva York.

El novelista de 75 años, nacido en India, se encuentra en estado crítico y aún se está analizando si el ataque tiene relación con los años que lleva bajo amenazas de muerte de Irán, debido a sus escritos.

Alrededor de las 11:00, un hombre sospechoso subió corriendo al escenario y atacó a Rushdie y a un entrevistador”, indicó el primer reporte policial.

Nacido en una familia musulmana de Cachemira en Bombay, antes de mudarse al Reino Unido, saltó a la fama con su segunda novela Hijos de la medianoche, en 1981, por la que recibió premios.

Su cuarta novela, Los versos satánicos fue considerada, por los musulmanes como una falta de respeto al profeta Mahoma y, desde entonces, enfrenta amenazas de muerte.

Los musulmanes dicen que se trata de una blasfemia y es contraria al islam. La novela fue prohibida en diversos países, tras su publicación en 1988.

Un año más tarde, el ayatolá Ruhollah Khomeini, entonces líder de Irán, emitió una fatwa (edicto), llamando a los musulmanes a matar al novelista y a cualquier persona involucrada en la publicación.

Rushdie calificó su novela como “suave”, pero se escondió durante años ante las amenazas. Hitoshi Igarashi, quien la tradujo al japonés, fue asesinado en 1991.

Rushdie pasó casi una década escondido, sin poder decirle a sus hijos dónde vivía. Recién dejó su vida oculta en 1998, después de que Irán dijera que no apoyaba su asesinato.

Recientemente le quitaron el respirador y pudo hablar, aunque aún se espera su evolución, confirmó su agente, Andrew Wylie.

La policía de Nueva York dijo en una conferencia de prensa que Rushdie fue apuñalado en el cuello y en el abdomen. También identificó al sospechoso: Hadi Matar, un joven de 24 años.

La justicia de EEUU acusó a Matar por intento de asesinato y agresión. Quedó en prisión preventiva sin fianza. Los funcionarios creen que actuó solo. 

Al menos tres medios iraníes celebraron el atentado contra el “malvado apóstata”. “Felicitaciones al hombre que destruyó el cuello de un enemigo de Alá”, dijeron.