Una persona con hipocondría tiene una excesiva preocupación y temor de estar enferma. Puede tener síntomas o no. La preocupación por la enfermedad la puede orientar a dos conductas.

1- Una obsesión por el cuidado de la salud, que implica la necesidad imperiosa de visitar a médicos por temor a ver qué es lo que les puede pasar.

2- Prefieren no ir al médico para no enterar si sufren alguna afección.

Una persona con hipocondría está tan obsesionada con su salud que tiene como eje principal de conversación los males que padece que, generalmente, son imaginarios.

Vinculado con la hipocondría existe un trastorno severo: el síndrome de Münchausen. En estos casos, la persona se provoca enfermedades porque tiene alterado su sistema nervioso.

Alguien con el síndrome de Münchausen puede fingir compulsivamente distintas enfermedades y, muchas veces, inocularse un virus, un cultivo o una toxina para crearlas.