McGrady siempre sabía cuándo la reina Isabel estaba lista para almorzar en Wood Farm debido a su horda de corgis. “No se podía apartar a los perros, porque la Reina los oiría aullar”, recordó.
McGrady siempre sabía cuándo la reina Isabel estaba lista para almorzar en Wood Farm debido a su horda de corgis. “No se podía apartar a los perros, porque la Reina los oiría aullar”, recordó.