En el noreste de Ucrania, las fuerzas rusas han incrementado sus ataques contra objetivos civiles en cafeterías y edificios residenciales.
Uno de los incidentes más trágicos ocurrió en el pequeño pueblo de Hroza, donde un ataque mató a uno de cada seis residentes durante el funeral de un soldado.
Las tácticas rusas parecen centrarse en atacar objetivos civiles en lugar de realizar cambios significativos en el frente de batalla.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, busca el apoyo de líderes europeos para obtener sistemas de defensa antiaérea que protejan a su país de posibles ataques con misiles y drones por parte de Rusia.
Ucrania teme que EEUU reduzca su apoyo, debido a las divisiones en el Partido Republicano y que la mayoría de los estadounidenses se oponen a seguir financiando el conflicto. La fatiga de la guerra y la presión económica también se sienten en Europa.
Las fuerzas rusas emplean una táctica conocida como "defensa elástica", donde parecen retroceder, cediendo terreno, y luego contraatacan con misiles y drones cuando las tropas ucranianas avanzan.
El premio Nobel de la Paz ruso, Dmitri Muratov, junto con otros 47 galardonados, ha instado a los multimillonarios del mundo a donar 100 millones de dólares a UNICEF para ayudar a los niños desplazados por la guerra.
El llamado es para reconstruir escuelas dañadas y centros de asistencia. Entre los firmantes se encuentran destacados escritores y defensores de los derechos humanos.
A pesar de los avances ucranianos en el frente, según los analistas, la prolongación del conflicto se debe a la resistencia rusa y la falta de apoyo internacional para una solución rápida.