Algunas personas podrían tener inmunidad innata ante el coronavirus. Es decir, tener un grupo de moléculas que se crea cuando somos niños que son similares a los anticuerpos.
Son los llamados “ancestros funcionales de los anticuerpos”, proteínas capaces de atacar al virus de formas similares a las de los anticuerpos reales.
La confirmó una investigación publicada en la revista científica Nature Immunology y coordinada por el Instituto Humanitas y el Hospital San Raffaele de Milán.
El estudio se centró especialmente en el grupo de moléculas proteicas MBL, una “lectina de unión a manosa” que se sintetiza en el hígado.
Descubrieron que MBL se une a la proteína pico del virus y la bloquea. Es capaz de hacerlo con todas las variantes conocidas, incluida Ómicron.
Esto es posible gracias a que está vinculado a ciertos ‘azúcares’ de la proteína pico, que no cambian de una variante a otra.
Esto podría explicar por qué muchas personas no se contagian COVID a pesar de estar en contacto con quienes están enfermos o por qué, de contagiarse, tienen efectos más leves.
Todavía no hay datos sobre la interacción entre este mecanismo protector innato y la respuesta inmune inducida por las vacunas.
¿Por qué hay que vacunarse igual? El refuerzo que dan los anticuerpos es fundamental porque garantiza a todos una buena defensa. Todavía no se sabe de antemano quién tiene inmunidad innata y quién no.
Los científicos consideraron que el grupo de moléculas MBL se podría incluir como posible fármaco.