Investigadores japoneses del Instituto de Ciencias Industriales de la Universidad de Tokio idearon un método alternativo y complementario para confirmar la infección por SARS-CoV-2.

La identificación se realiza en las capas de la epidermis y la dermis de la piel humana.  Funciona sin muestras de sangre y brinda el resultado en cuatro horas.

El método de detección predominante hasta el momento es el test de PCR y se sumó luego la detección de anticuerpos, mediante el uso de tiras reactivas que requieren una muestra de sangre.

Los científicos consideran que la detección de los casos de COVID-19 es clave para evitar que la enfermedad se propague sin control. Saber de qué variante se trata, suma información valiosa para combatirlo.

El nuevo sistema, basado en anticuerpos, toma muestras y analiza el líquido intersticial (ISF), que se encuentra en las capas de la epidermis y la dermis de la piel.

El ensayo mostró una sensibilidad del 96% y una especificidad del 99% en comparación con el sistema anterior”, reza el informe.

Este novedoso dispositivo tiene un gran potencial para la detección rápida de COVID-19 y otras enfermedades infecciosas. Es prometedor su uso en muchos países por ser seguro y no invasivo.