Desde que comenzó la guerra en Ucrania, Rusia atacó puntos clave de Kiev y de las principales ciudades del país, entre ellos, monumentos históricos y museos: destruyó patrimonio cultural.
El gobierno ucraniano aseguró que el Museo de Historia Local e Histórica de Ivankiv fue incendiado en un asalto ruso. 25 pinturas de la artista ucraniana Maria Prymachenko fueron quemadas.
Además, un ataque aéreo ruso en Kiev dañó el memorial del Holocausto de Babyn Yar en Kiev.
El país también alberga siete sitios del patrimonio mundial de la humanidad, incluida la Catedral de Santa Sofía del siglo XI en Kiev, y Kyiv-Pechersk Lavra, un monasterio ortodoxo fundado en 1051.
El casco antiguo de Lviv, que data del siglo XIII, también es patrimonio de la humanidad de la UNESCO.
La ciudad de Kharkiv, que sufrió duros ataques por parte de las tropas de Vladimir Putin, también alberga una serie de museos, catedrales y barrios históricos.
Afortunadamente, cuatro museos en Vinnytsia, Zhytomyr, Sumy y Chernihiv lograron desmontar y llevar a lugares seguros sus exposiciones principales.
Otro importante centro de cultura que corre peligro es el Museo de la Libertad en Kiev, cuya colección registra el movimiento a favor de la democracia de Ucrania.
Lo mismo ocurre con el Museo Nacional de Bellas Artes de Odessa, fundado en 1899. Tiene más de 10.000 piezas de arte, incluidas obras de algunos de los artistas rusos y ucranianos más reconocidos.