Frente a la suba de casos en el país y en el mundo, los infectólogos insisten en que hay que inmunizarse anualmente y que los mayores de 50 años o inmunocomprometidos deben hacerlo cada 6 meses.

Las vacunas contra el COVID bivalentes -que empezaron a distribuirse en Argentina a principios del 2023 y aún se aplican en los vacunatorios- fueron diseñadas en 2022 para inmunizar contra la cepa ancestral del coronavirus (la identificada en Wuhan en 2020) y la variante Ómicron.

Sin embargo, el virus sigue evolucionando y los nuevos sublinajes dominan los contagios, hoy impulsados por el sublinaje JN.1.

En el hemisferio norte desde septiembre pasado ya se utilizan las vacunas monovalentes actualizadas de Pfizer/BioNTech, Moderna y Novavax para combatir la subvariante XBB.1.5 de Ómicron, la cepa original y otras estrechamente relacionadas, como JN.1.

Conocidas como monovalentes XBB, las fórmulas ARNm actualizadas se aplican en Europa y Estados Unidos y son las que actualmente recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En Argentina, las formulaciones monovalentes -que fueron aprobadas hace varios meses por la FDA en EEUU y por la agencia regulatoria europea- están en proceso de autorización en la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).