Es una enfermedad crónica que genera picazón en la piel, lo que deriva en enrojecimiento y lesiones. Si bien aún no tiene cura, un buen diagnóstico puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La dermatitis es un problema de permeabilidad de la barrera cutánea. Al ser más permeable, se inflama rápidamente, pierde agua y, en consecuencia, se seca.
Existen factores genéticos. Si hay antecedentes familiares, como por ejemplo, si los dos padres sufren alergias, el paciente tendrá hasta un 80% de posibilidades de padecer dermatitis.
“Para que se produzca la Dermatitis Atópica tiene que existir una predisposición genética y el contacto con el medio ambiente, que activa al sistema inmunológico de forma equivocada”, explican los especialistas.
Además, señalaron que “hay otros factores como el estrés, infecciones o contacto con elementos químicos que irritan más la piel y que pueden empeorar o alterar el control”.
Para aliviar los síntomas, muchos pacientes recurren a terapias alternativas. Los profesionales reconocieron que son un gran complemento de la medicina tradicional.
“Todo lo que colabore con el bienestar general del paciente, también va a ayudar con su dermatitis, pero no hay estudios que avalen una intervención por sobre otra”, aseguraron.